Análisis · Hipótesis de trabajo
La IA adelanta buena parte de la decisión de compra fuera de la tienda, pero en el canal físico todavía necesita que otro la ejecute. Ahí se juega buena parte del futuro de las marcas: conseguir que el cliente, o su agente de IA, las vaya a buscar en lugar de aceptar lo que el lineal le pone delante.
Ideas clave
- La IA no se detiene en el mundo físico. Se detiene, sobre todo, donde necesita que alguien ejecute lo que recomienda. Y en el canal ajeno, quien ejecuta, el distribuidor, suele conservar la última palabra. En Mercadona y Lidl, alrededor de 8 de cada 10 euros ya son de marca propia.
- Skip o switch ayuda a ver quién se queda con el cliente. Proponemos medirlo con una métrica: el Skip Rate.
- Entre la marca y el distribuidor aparece un tercer actor: el agente de IA. Recomienda, filtra y empieza a comprar. Puede convertirse en un nuevo guardián de la decisión.

Creemos que la inteligencia artificial va a competir contra todo. Y es casi cierto.
La IA avanza con más fuerza en lo intangible: software, consultoría, diseño, código, marketing. Si el producto es información, la IA produce y distribuye a una velocidad y un coste muy difíciles de igualar.
Pero hay algo que todavía no puede devorar: el mundo físico. El canal.
Puede diseñar la campaña de un perfume, pero no puede olerlo. Puede escribir la reseña perfecta de un restaurante, pero alguien tiene que sentarse a comer. Si alguien necesita una herramienta ahora mismo, otro tiene que tenerla en una estantería cercana.
Georges Chetochine ya lo anticipó hace treinta años en La derrota de las marcas: las marcas propias no le ganaron terreno a las marcas líderes solo por tener mejor producto. Le ganaron, en buena medida, porque el distribuidor controla el punto de venta: el lineal, la exhibición, el precio en el momento de la decisión.
La próxima gran batalla no será tanto entre «empresas con IA» y «empresas sin IA» como entre lo que puede digitalizarse y lo que exige existir en el mundo real. Quien vende lo primero tendrá su ventaja en el criterio, los datos y la habilidad para usar la IA mejor que el resto. Quien vende lo segundo seguirá teniendo buena parte de su valor en la logística, la ubicación, la experiencia y la confianza.

Conviene precisar dónde se detiene. La IA no se detiene porque no pueda intervenir en el mundo físico. Dentro del propio canal ya ayuda a fijar precios, decidir el surtido o prever la demanda. Se detiene allí donde necesita que alguien ejecute físicamente lo que recomienda: alguien que tenga el producto, lo coloque a la altura de los ojos y lo entregue hoy. Y quien ejecuta suele tener la última palabra. HipótesisPor eso, al menos de momento, la IA puede estar ampliando el poder del distribuidor en lugar de reducirlo.
Para una marca, eso plantea una pregunta incómoda: ¿qué puede hacer cuando el canal no es suyo y la IA también trabaja para quien lo controla?
Skip o switch: dos respuestas, dos modelos de poder
El momento de la verdad llega cuando el producto de una marca no está en el lineal o cuando, a su lado, hay una alternativa más barata. Ahí el cliente tiene dos respuestas que dicen mucho sobre esa marca:
- Switch: acepta la alternativa que el canal le ofrece. Su preferencia por la marca no pesó lo suficiente frente al precio, la prisa o la comodidad.
- Skip: se salta la alternativa (y, si hace falta, la tienda) para ir a buscar la marca. La preferencia es por la marca y viaja con el cliente.
No son solo dos comportamientos de compra. Reflejan dos modelos de poder. Cuando domina el switch, la relación con el cliente la controla el canal: el distribuidor puede sustituir a la marca con poco riesgo de perderlo, y lo sabe cuando negocia con ella. Cuando domina el skip, una parte de esa relación es de la marca: si la marca sale del lineal, muchos clientes se van con ella, y quien pierde tráfico es el distribuidor. La notoriedad, la cuota o la satisfacción no siempre distinguen un caso del otro. El skip mide algo más concreto: la parte del valor de marca que al canal le cuesta capturar.
DatoEl fenómeno no es nuevo. El estudio mundial sobre roturas de stock de FMI, GMA y CIES (2002) midió qué hace el cliente cuando no encuentra su producto: el 31 % se va a otra tienda, el 26 % cambia de marca y el 9 % no compra nada.
HipótesisLo que cambia con la IA es la fuerza con la que se empuja hacia cada lado. La marca gana una herramienta para empujar el skip: la IA difunde su información (atributos, reseñas, comparativas) antes de que el cliente entre en la tienda. El distribuidor conserva las suyas para empujar el switch: el precio, la exhibición, la promoción y su marca propia al lado. En muchas categorías la alternativa ofrece una calidad similar, y cuando el cliente percibe que da igual, es probable que la información previa pese menos que un precio más bajo a la altura de los ojos.

El framework: dos ejes, cuatro posiciones
HipótesisQue una marca provoque skip o switch depende de muchos factores (la urgencia, la distancia a otra tienda, la categoría), pero sobre todo de dos fuerzas. La primera es la preferencia que trae el cliente antes de llegar a la tienda: lo que él, o su agente, ya sabe y quiere de la marca. La segunda es lo fácil que es sustituirla en el lineal. Al cruzarlas salen cuatro posiciones:
- Skip natural: la marca es la preferida y apenas tiene sustituto. Lo más probable es que el cliente la vaya a buscar.
- Skip frágil: el cliente la eligió antes de entrar, pero el lineal puede darle la vuelta con precio o exhibición.
- Skip latente: la marca tiene algo difícil de copiar, pero el cliente no lo sabe. Le falta información, y ahí la IA puede ayudar.
- Switch probable: nadie la busca y la alternativa vale lo mismo. Lo normal es que gane el distribuidor.
La marca intenta moverse hacia más preferencia; el distribuidor, hacia más sustituibilidad. Vista así, una parte central de la estrategia de marca consiste en decidir hacia qué cuadrante moverse y con qué palanca.

Una métrica: el Skip Rate
Hipótesis · propuesta metodológicaSkip Rate = clientes que hacen skip ÷ (clientes que hacen skip + clientes que hacen switch), medido cuando el cliente no encuentra el producto o se le ofrece una alternativa. La investigación de mercados estudia desde hace décadas cómo reacciona el cliente ante una rotura de stock; lo que proponemos es convertir esa reacción en un indicador de gestión. Se puede estimar de tres formas:
- con una encuesta («si no lo encontraras, ¿qué harías?»);
- con las ventas que la marca recupera en otros canales durante una rotura de stock;
- pidiendo a los asistentes de IA «algo parecido y más barato» y comprobando si la mantienen.
DatoCon las cifras de 2002 saldría un 54 %: 31 ÷ (31 + 26). Es un ejemplo de cálculo, no una referencia: los datos son anteriores a la IA y de gran consumo, y no incluyen a quienes aplazan la compra o eligen otro formato de la misma marca, que también son formas de preferencia.
Pregunta para la dirección: ¿cuál es el Skip Rate de la marca? Y, si no se conoce, ¿con qué datos se negocia el espacio en el lineal?
El tercer actor: quién controla la recomendación
Hasta ahora, la relación tenía dos extremos: la marca, que construye la preferencia, y el distribuidor, que la pone a prueba. Entre ambos empieza a colocarse un intermediario: marca ↔ agente de IA ↔ distribuidor. Y con él aparece una pregunta que antes apenas hacía falta formular: ¿quién controla la recomendación que recibe el consumidor antes de llegar al canal?
DatoSegún la encuesta Consumer Pulse de Accenture (enero de 2025, 18.214 consumidores de 15 países, España incluida), quienes usan IA generativa confían en ella para recomendarles productos casi el doble que en las webs o apps de marcas y distribuidores. Y el 29 de septiembre de 2025, OpenAI lanzó Instant Checkout, que permite comprar sin salir de ChatGPT, empezando por vendedores de Etsy y con comercios de Shopify anunciados a continuación. En su lanzamiento solo estaba disponible en Estados Unidos.
EscenarioMcKinsey estima (octubre de 2025) que en 2030 el comercio orquestado por agentes podría mover hasta un billón de dólares solo en el comercio minorista B2C de Estados Unidos. Es una proyección, no un dato.
HipótesisSi el agente decide qué pocas opciones ve el cliente, el lineal deja de ser el primer filtro y pasa a ser el segundo. El switch puede ocurrir dentro de la conversación, en cuanto el agente sugiere «algo parecido y más barato». El skip pasa a significar que el agente mantiene la marca aunque tenga una alternativa a mano. Y queda abierta una cuestión decisiva: si ese agente responde al cliente, a la plataforma que lo opera o a un distribuidor que haya construido el suyo. Para la marca, convendría medir el Skip Rate dos veces: ante el cliente y ante su agente.
Pregunta para la dirección: cuando el agente de un cliente compara la marca con la marca propia del distribuidor, ¿qué información encuentra para no cambiarla?
Dónde trabajar
La misma tecnología que adelanta la decisión puede ayudar a sostenerla. No es una receta, sino un punto de partida:
- Antes de la tienda: ganar la recomendación por algo más que el precio. Si un asistente recomienda una marca solo por su precio, es fácil que el lineal la sustituya por precio. Con IA: preguntar a los asistentes cómo describen la marca frente a la marca propia, detectar qué atributos faltan y corregir el contenido que los alimenta.
- En el lineal: no dar motivos para cambiar. La rotura de stock es uno de los momentos en que más switch se produce. Con IA: anticipar las roturas con los datos compartidos con el distribuidor y analizar reseñas para encontrar el atributo por el que los clientes no aceptan sustitutos.
- Si el cliente no la encuentra: abaratar el skip. Ir a buscar la marca tiene que costar poco: varios distribuidores, venta directa, información de dónde comprarla hoy. Con IA: un asistente propio que responda «dónde lo encuentro ahora».
- En la negociación: convertir el skip en poder. Una marca que demuestra cuántos clientes se irían con ella negocia distinto que una reemplazable. Con IA: cruzar los datos de venta directa, los estudios de cliente y los paneles de consumo para estimar ese tráfico con cifras.
Implicaciones
- Marca: la batalla empieza cada vez más en la respuesta del asistente, además de en el lineal. Conviene medir el skip, no solo la notoriedad.
- Distribuidor: sigue controlando la ejecución, pero cada vez más clientes llegan con una preferencia previa. Su marca propia compite a menudo contra una decisión ya tomada.
- Plataformas y agentes de IA: quien controle sus criterios de recomendación podría quedarse con parte del poder que hoy da el lineal.
- Directivo de pyme: sin el presupuesto de una gran marca, una de las vías más directas es abaratar el skip: canal propio, comunidad y una diferencia que se explique en una frase.
Cómo se hizo este análisis
Parte de la nota original del autor y de la tesis de Chetochine sobre el poder del distribuidor.
- DatoCuota de marca propia en Mercadona y Lidl (Worldpanel by Numerator, enero–abril de 2026); respuestas ante una rotura de stock (FMI, GMA y CIES, 2002); confianza en la IA para recomendar productos (Accenture, 2025); lanzamiento de Instant Checkout (OpenAI, 2025).
- HipótesisLas posiciones del Gráfico 01, el framework skip/switch, el Skip Rate y los usos de la IA propuestos.
- EscenarioEl peso del comercio a través de agentes en 2030 (McKinsey, 2025).
El estudio de 2002 es anterior a la IA generativa: sirve para mostrar que ambos comportamientos existen y cómo se calcula el Skip Rate, no para medir su peso hoy. Cualquier dato sectorial que lo confirme o lo refute será bienvenido.
No todo se puede automatizar. Algunas cosas todavía tienen que ocurrir aquí.
La próxima batalla del retail no se librará solo en el lineal, sino antes de llegar a él: en la recomendación que el cliente, o su agente, trae ya decidida. El distribuidor seguirá controlando dónde está cada producto en su tienda. Lo que está en juego es quién influirá en por qué lo buscan.
Un hueco en el lineal se negocia. Que el cliente vaya a buscar una marca, no.
Fuentes y lecturas
- Chetochine, G. (1996). La derrota de las marcas. Libro.
- Worldpanel by Numerator (2026). Cuota en valor de la marca propia por cadena, enero–abril de 2026: Mercadona 78,6 %, Lidl 82,6 %. Citado en Xataka, junio de 2026. xataka.com
- Food Marketing Institute, Grocery Manufacturers of America y CIES – The Food Business Forum (2002). Estudio mundial sobre roturas de stock (Gruen, Corsten y Bharadwaj; Emory University, Universidad de St. Gallen y Universidad de Colorado). Informe sectorial. fmi.org
- Accenture (2025). Me, My Brand and AI: The New World of Consumer Engagement. Encuesta Consumer Pulse, 18.214 consumidores, 15 países. Citada en eMarketer.
- Fortune (29 de septiembre de 2025). «OpenAI rolls out purchases direct from ChatGPT». Prensa. fortune.com
- Schumacher, K., Roberts, R. y Giebel, K. (17 de octubre de 2025). The agentic commerce opportunity. McKinsey & Company. Informe de consultora. mckinsey.com